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CUÁNTOS NOS MORIMOS

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La calaca, la catrina
De huesos llegó vestida
En busca de almas perdidas
que vieron a la salud pública
Y se dieron a la huida.

Entre décimas y octavas,
las cifras de mortalidad no engañan,
Cuídense chavos y chavas,
Que aquí no valen las mañas.

Todo se acaba en la vida.
y más pronto si no se cuidan.
¡Caminemos despacito
a esperar a los muertitos!

 

 

 

 

 

111101_img2 Una vez nacidos ¡corre tiempo! Desde el primer segundo de nuestra existencia arranca el cronómetro personal de vida en conteo regresivo hasta llegar al día fatal, el de día de nuestra muerte. La gran certeza con la que contamos es que una vez nacidos vamos a morir, la incógnita se encuentra en el cuándo y cómo.

En el camino a recorrer, la salud pública intenta ser una carta de navegación para que nuestro viaje por la vida en la medida de lo posible sea largo y placentero. Si bien todas las personas tenemos la noción de lo qué favorece a nuestra salud y los factores que nos predisponen a enfermar o morir, el saberlo y hacerlo marcan la diferencia. El panorama epidemiológico y estadístico más reciente es del 2009 y nos cuenta cuándo nos morimos y de qué nos morimos las mexicanas y mexicanos.

Para 2009, 564,673 personas dejaron de estar entre nosotros, 318,058 eran hombres y 248,371 mujeres.

 

111101_img3El análisis de la tendencia de la mortalidad desde 1980 a estas fechas, pone en evidencia el efecto de la llamada transición demográfica y la transición epidemiológica: por un lado, el numero de muertes que permaneció relativamente estable hasta inicios de los 90's muestra un claro incremento, al pasar de 434 mil defunciones a cerca de 565 mil, consecuencia del proceso de envejecimiento de la población; en cuanto a la tasa de mortalidad, esta desciende de manera importante, al pasar de 6.5 a 5.3 muertes por cada mil habitantes, a pesar del ligero repunte durante los años más recientes.

 

 

111101_img4La buena noticia es que el grupo etario cuyo peso relativo ha descendido más, es el de menores de cinco años que en 1980 representó el 28.9% de las defunciones totales, y para 2009 solo representa el 6.2%. Al interior de este grupo destaca uno de los mayores logros en salud pública que es sin duda el descenso de la mortalidad de menores de un año: en términos absolutos, las defunciones de esa edad han bajado de 96,918 a 28,988 entre 1980 y 2009 respectivamente, representando para este último año menos de la tercera parte de lo que se registró hace 30 años.

Programas como el de vacunación universal y el Seguro Médico para una Nueva Generación han apoyado en el abatimiento de la mortalidad infantil, sin embargo aún falta mucho por avanzar y cumplir con los objetivos de desarrollo del Milenio de la ONU.

111101_img5Por el contrario, las defunciones de los adultos mayores a 60 años han cobrado mucha mayor presencia, al pasar durante el periodo analizado de 35.8% a 60.5% por el impacto demográfico ya mencionado.

La nota triste e impostergable es la gravedad de la mortalidad materna, como problema de salud pública, rebasa con mucho la simple cuenta de de fallecimientos ya que en su mayoría se trata de muertes evitables , En 2009 se presentaron 1,207 muertes, equivalentes a 62.2 defunciones por causas maternas por cada cien mil nacimientos.

 

111101_img6De las 10 principales causas de las que los mexicanos y mexicanas nos morimos son: en primer lugar de enfermedades del corazón, le siguen diabetes mellitus, tumores malignos, accidentes, enfermedades del hígado, enfermedad cerebro-vascular, agresiones (homicidios), enfermedad pulmonar obstructiva, neumonía e influenza.

Con estos resultados las palabras adquieren cada vez más sentido. Evitar el sobrepeso y la obesidad, decir contundentemente no al 111101_img7cigarro, medirse en la manera de beber, revisarse las mamas, hacerse el Papanicolaou y en el caso de los hombres la próstata, controlarse con el médico cualquier enfermedad crónica no transmisible que llegara a presentarse, vacunarse y ser precavido para evitar accidentes además de ejercitarse, son acciones que pueden prometer más y mejor vida.

Más vale que el día de muertos lo celebremos adquiriendo y compartiendo con nuestros seres queridos, hábitos de vida saludable y no siendo recordados y llorados.

 

 

 

 

FUENTES:

  • Panorama epidemiológico y estadístico de la mortalidad en México 2009. Dirección General de Epidemiología. Secretaría de Salud. 2011

 

IMAGENES:

  • Fotografías de Alexia Zúñiga, de Carlos Jiménez y comesano.org

Última modificación:
Viernes, 04 de Noviembre de 2011 a las 15:01 por Webmaster SPPS

 
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